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sábado, 21 de septiembre de 2019

Piscinas y baños termales en Islandia

En Islandia la tierra ruge por dentro, el magma caliente late en el subsuelo, por lo que el agua termal subterránea puede obtenerse de forma sencilla, creando entornos paradisíacos para el baño en medio del exuberante paisaje islandés. El frío exterior no es un impedimento, es más, acrecenta la sensación de relajación por el contraste. Podréis encontrar todos los puntos de baño señalados en este mapa. Aunque parezca mentira, no os olvidéis el bañador y las chanclas en Islandia!!!

Hay piscinas de agua geotermal repartidas por toda la isla, algunas son naturales, donde el agua brota directamente a un espacio natural acondicionado para el baño y otras son piscinas artificiales donde aprovechan ese agua para crear una zona de entretenimiento. Viajar en autocaravana nos ha supuesto cambiar de planes sobre la marcha e ir tomando la decisión de parar en los distintos puntos termales (aquí podéis leer nuestra experiencia en utocaravana por Islandia). Hoy os cuento los baños de los que hemos disfrutado en nuestra ruta y otros preciosos que llevábamos anotados.

Baños geotermales con mayúsculas:

Dos de los baños más impresionantes del país son Blue lagoon en el sur y Mývatn Nature Baths en el norte. Sus aguas azuladas rodeadas de un entorno volcánico único no tienen nada que envidiarle en exotismo al Caribe. ¿Es mejor visitar las del norte o las del sur? Si tienes tiempo y presupuesto elige visitar las dos. Os dejo una vista aérea sacada de internet para ayudaros a decidir.

 Blue Lagoon

Mývatn Nature Baths

Nosotros elegimos visitar solo Blue Lagoon, porque al Lago Mývatn llegamos muy tarde y cansados del viaje, aunque el entorno nos pareció precioso. El precio de la del norte (32 a 38 euros según temporada), varía considerablemente con la del sur (48-100 euros según momento de compra) y los niños entran gratis en ambas. He leído mucho sobre ello y no sé si es mejor visitar la del norte o la del sur, a mi los dos entornos me parecieron alucinantes. Pero no hay que negar que la del sur, Blue Lagoon, es mayor y más exuberante, también más visitada, que lo mismo eso le quita autenticidad y le da más validez a la del norte, que es más sencillita... En fín, cada uno que tome su decisión, pero desde luego, aunque sea más turística, a nosotros nos ha encantado la visita a la Blue Lagoon y la recomendamos al cien por cien.

Blue Lagoon:

Como os decía, dudamos mucho en hacer o no esta visita. Mucha gente pensaba en sus crónicas de viaje que era una turistada, curiosamente esta opinión la tenían los que finalmente no habían decidido visitarla. Nosotros estuvimos en Blue Lagoon justo antes de tomar el avión de vuelta a casa, así que ya antes habíamos quedado impresionados muchas veces de la naturaleza de Islandia, pero aun así, eso no le restó emoción cuando llegamos al lugar, nos quedamos con la boca abierta al ver el entorno y nos sorprendió igualmente. Blue lagos, nos pareció un remanso de relajación enmedio de un paisaje de otro planeta. El celeste del agua contrasta con el negro de la roca volcánica y lo hace un lugar único.


Es turístico, pues sí lo es, hay autobuses de americanos que aparecen a cada momento, pero la laguna es muy grande, tiene patas que salen hacia varios extremos y no tuvimos la sensación de estar en un lugar masificado. Otro de los motivos que nos decantó por su visita, es que está al lado del aeropuerto, por tanto es ideal para despedir el país relajados y a lo grande.

Siempre hay que comprar la entrada con antelación online, mientras antes lo hagas, más económica será. Los tickets salen a la venta por franja horaria, más baratos son los de primera y última hora y se van agotando los mismos en las distintas franjas horarias al pasar el tiempo, es decir, puede que a las 17h ya no haya plazas y las 18h sí. Nuestra recomendación es que la visitéis a última hora, es cuando es más barata la entrada (si compras la entrada de las 20h podrás estar en la laguna hasta las 21:20 porque a las 22h cierra el recinto) y además, es cuando hay menos gente, porque los buses de turistas se empiezan a ir antes. Nosotros contemplamos el atardecer totalmente solos en una de las patas de la laguna.

El agua rica en sílice y azufre (38-40°), de ahí su color, proviene del interior activo de la tierra🌋, es bombeada desde 2000 metros bajo el suelo y renovada por completo cada 40h. Al meter los oídos dentro del agua se escucha un "cri-cri" característico muy relajante, que no es más que el sonido del bombeo del agua de las entrañas de la tierra. Los niños, sepan o no nadar, deben llevar manguitos. Yo no lo entendía (para mis hijos un disgusto "rebajarse" a llevar manguitos), hasta que entré dentro y me di cuenta que el agua es de color celeste totalmente opaco y no se transparenta nada del interior, por tanto, un niño desaparecería de tu vista en un segundo, para los padres sería un continuo sobresalto y, aunque la laguna no es nada profunda, sería peligroso.

Con el precio de la entrada se incluyen toallas, una mascarilla de arcillas que te dan en una casetita en medio del lago y una bebida ofrecida en una barra de bar en el agua al estilo Caribe.

Baños naturales en el sur de la isla:

Secret Lagoon:

Es la piscina geotermal en un entorno natural más antigua de Islandia, está operativa desde 1891 y la han mantenido tal cual estaba en sus orígenes (aunque la zona de duchas/vestuarios es totalmente nueva). No es una piscina como tal, es una laguna, imagino que agrandada artificialmente. El agua está a 37-40º, emana directamente de la tierra, la ves salir del área geotermal que rodea la laguna. En la zona geotermal circundante sale el agua a 100º (los niños no pueden pasear solos por esa zona), fumarolas, agua borboteando y hasta un pequeño geyser que explota cada cinco minutos; todo un espectáculo visual.



El precio de la Secret Lagoon son 3000 coronas (21 euros) y los niños entran gratis. Nosotros compramos la entrada sobre la marcha al llegar al atardecer. Está en el pequeño pueblo de Fludir, muy próximo al recorrido del famoso Círculo Dorado, por lo que es una parada muy relajante tras la visita a las atracciones del mismo.


Área geotermal alrededor de La Laguna Secreta


Si visitais Fludir y queréis gastar menos dinero, por 850 coronas os podréis bañar en la piscina pública del pueblo.

Seljavallalaug:

Es otra de las piscinas más antiguas de Islandia, construida en 1923, está en un entorno maravilloso. Se encuentra aislada de todo, en medio de la nada, a las faldas del famoso volcán de nombre impronunciable, Eyjafjallajökull, que en 2010 tras su estallido, llenó de cenizas el cielo de Europa cerrando el tráfico aéreo y creando un colapso mundial. Para llegar a ella hay que hacer un pequeño trail andando por un precioso valle que dura unos 15 minutos.



Me gustó tanto el lugar y su curiosa historia, que he escrito este artículo detallado donde podréis leer sobre las particularidades de esta piscina, sobre cómo llegar a ella y sobre su bonito sendero de acceso por la montaña.


Hoffell Hot Pots:

Estos baños se encuentran en el sureste de la isla, muy próximos al pueblo del Höfn, las vistas de las montañas desde allí son impresionantes.


Como su nombre indica, son tres pequeñas pozas de agua caliente geotermal en medio de la naturaleza. Nosotros no nos bañamos en ellas porque mis hijos eligieron mejor ese día hacerlo en la piscina geotermal municipal de Höfn, con sus tres súper toboganes, que por supuesto era una apuesta más segura con niños. Este sitio nos pareció mejor para disfrutar tranquilamente en pareja, que no era nuestro caso.


Baños naturales en el norte de la isla:

También hay diversidad de opciones como os mostramos en nuestro mapa. Nosotros por falta de tiempo no visitamos ninguna, pero llevábamos anotadas piscinas en medio de la naturaleza como Sundlaug á Fofsósi con unas preciosas vistas al mar y Drangsnes Hot Pots en los fiordos del oeste a pie de mar.

Foto by visitwestfjords


Otra piscina en el norte en plena naturaleza con vistas preciosas de las montañas es Grettirs Pool.

Foto by iceland travel.com



Baños en piscinas públicas de los pueblecitos:

Casi todos los pueblecitos de la ruta tienen piscinas increíbles al aire libre con agua geotermal, podréis ver toda la información en la página web sundlaugar (en ella podréis consultar ubicación, horarios, precios de todas las piscinas de Islandia y también de algunos Hot Springs). Normalmente los niños no pagan (se paga a partir de 5, 8 o 12 años, dependiendo del lugar) y los precios de los adultos varían entre 6-10 euros. En este post os contamos por algunas de las que nosotros pasamos por nuestra ruta, pero os sugiero os hagáis amigos de esta web, hay piscinas muy chulas en todos los puntos de la isla.

Nos habéis preguntado en Facebook e Instagram durante la ruta, que si apetecía bañarse a esas temperaturas (nos bañamos con temperatura exterior de 7º a 11º y un día con lluvia). Pues tenéis que tener en cuenta que las piscinas al aire libre abren en Islandia durante todo el año, los islandeses se bañan en invierno a temperaturas exteriores bajo cero, así que imaginad, es posible y además muy relajante el contraste y para ellos es uno de los pocos entretenimientos que les quedan a esas temperaturas en invierno (las piscinas dentro tienes espacios comunes con juegos de mesa y demás, se aprecia que es de los pocos lugares que tienen en invierno para reunirse en común los amigos y vecinos).

Cuando hay toboganes ¿Cuesta salir de la piscina con el frío exterior para por subir y tirarse por ellos? Pues sí cuesta, hace frío fuera, pero hay piscinas de varias temperaturas y el truco para sobrellevarlo es estar un tiempo en la piscina de mayor temperatura y después salir corriendo para subir al tobogán (si subes tras haber estado en la piscina de menos grados, cuando estás fuera te hielas).

Todas las piscinas tienen normas estrictas, hay que ducharse enjabonándose previamente en las duchas de los vestuarios. Por tanto, hay que ducharse antes y después de salir de la piscina. No puedes hacer el tonto o tirarte de cabeza. Normalmente la toalla se deja dentro del vestuario en un casillero y se sale al exterior sin toalla. En todas las piscinas, los baños y los vestuarios estaban genial; tenían taquillas, secadores de pelo, gel en las duchas, cestas para dejar la ropa mojada, tronas y bañeras para los bebés, en algunas máquinas para exprimir el bañador y quitarle la humedad....

Acudir a estas piscinas era muy buena opción para los viajeros en camper pernoctando por libre. Como no tienen duchas, acudir a estas piscinas es muy buena opción para ellos para poder pasar un rato relajante y después poder ducharte. Incluso pernoctando en camping es una buena opción, porque en vez de pagar por las duchas del camping (300 coronas), pues pagas por entrar aquí (800-900 coronas) pudiendo pasar un rato relajante que después incluye la ducha.

Piscina de Vik í Myrdal:

El entorno de esta piscina es precioso, por un lado puedes contemplar las montañas verdes y por el otro la famosa playa negra. Es súper relajante estar allí sentado dentro de la piscina (en las piscinas pequeñas puedes sentarte y tienen chorros a presión tipo jacuzzi). Casi todas las piscinas de Islandia siguen el mismo patrón, tienen una piscina más grande a unos 28º (en comparación con la temperatura exterior este agua resulta fría, es una piscina para nadar y para juegos en movimiento), dos piscinas pequeñas muy relajantes (36º-38º y otra a 40º) y una pequeña poza de agua a 6º por si algún atrevido quiere hacer el contraste. Todas tienen un piscina con juguetes para niños pequeños y bebés.

Esta piscina tenía un pequeño tobogán hacía la piscina mayor. No había toboganes grandes, pero fue la primera que visitamos y los niños alucinaron.



Piscina de Kikjubaejarklaustur:

El nombre del pueblo tiene tela marinera. En la piscina conocimos a una familia islandesa muy simpática, se reían de cómo pronunciábamos nosotros el nombre y nosotros alucinábamos de la velocidad con la que ellos lo hacían. Lamento no tener fotos de esta piscina porque no estaba permitido hacerlas en el interior, pero era muy semejante a la de Vik (os pongo una foto de ella de la web de la oficina de turismo). Esa piscina nos solucionó la jornada, hacía un día de perros con viento y lluvia, por tanto cualquier plan estaba aguado, así que pasamos la mayoría de la tarde con los niños en ella. Mis hijos alucinaban, era la primera vez que se bañaban lloviendo de esa manera y allí se estaba genial, calentito, relajado, con el agua de lluvia sobre la cara y contemplando las cascadas de la montaña. Ojo! Es difícil encontrar la entrada, se accede por la espalda del edificio.


Como muchas de las piscinas del país, tiene fuera un parque con colchoneta muy chulo. Mientras preparábamos el almuerzo en la autocaravana, paró de llover y mis hijos pasaron un rato divertido saltando en la enorme colchoneta multicolor.

Piscina de Höfn:

Mis hijos estaban deseando de llegar a esta piscina porque sabían que tenía tres súper toboganes, una de las mejores de nuestra ruta. Era una maravilla. A nosotros también nos gustó mucho, entablamos conversación con una familia islandesa que nos dijo que viajaban mucho a España y conocían muchas ciudades. Es difícil coincidir con islandeses en la ruta, hay muy pocos y muchos trabajadores de los servicios turísticos nos son de la isla, así que las piscinas es un medio para conocer un poco a la población local. Tampoco se podían hacer fotos en el interior, así que os dejo esta de mis hijos contemplándola emocionados antes de entrar.


Piscina de Blönduósbaer:

Dudamos si entrar en ella o no, pero al final decidimos seguir la ruta y parar mejor en la piscina de Borgarnes, no por nada, esta piscina tenía muy buena pinta, fue para adelantar kilómetros. También tenía dos toboganes grandes muy chulos. La foto la hicimos desde fuera por una cristalera y empezó a chispear, de ahí las gotas.


Minutos antes, los niños, mientras yo preparaba el almuerzo en la autocaravana,  habían disfrutado del sol jugando en el precioso parque infantil con súper colchoneta que está en el exterior de la piscina. Como hacía buen tiempo, había muchos niños islandeses, el parque estaba muy animado y se estaba muy bien allí.


Piscina de Borgarnes:

Borgarnes nos pareció un pueblo preciso y su piscina, una de las mejores de nuestra ruta, con emplazamiento ideal con vistas al mar y tres súper toboganes que alucinaron a los peques.


Esta además, como novedad esos días para nosotros, tenía una piscina cubierta interior con juegos. Estuvimos un rato jugando en ella, pero después ya teníamos experiencia y no nos importaron los 7º del exterior, así que casi todo el tiempo estuvimos fuera entre las piscinas más calentitas y tirándonos por los toboganes. Estuvimos hasta que casi cerraron, por ello pude hacer una foto de la piscina vacía.


Piscina de Akureyri:

Pasamos por la ciudad, pero no tuvimos tiempo de parar. Os la incluyo en la lista porque conocimos a una pareja de españoles que viajaban en camper y nos dijo que esta piscina les había gustado mucho porque, si os fijáis en la foto, la escalera de ascenso a los toboganes está acristalada y les daba menos pereza subir para tirarse por ellos porque estaban más resguardados del frío.


Piscina Reikiavik:

En Reykiavik, está la piscina llamada Laugardalslaug, catalogada como una de las mejores del país. Como podréis ver en las fotos de su web, tiene un enorme tobogán (también con escaleras cubiertas del exterior) y muchas diversiones para niños. Nosotros solamente visitamos la ciudad al final de nuestro viaje y nos decantamos por visitar la Blue Lagoon, pero os dejamos la información por si os animáis a conocerla.

Foto by Icelandwithkids.com

Espero haberos ayudado un poco a poner en orden la información. Ya sabes, si visitas Islandia, no olvides tu traje de baño y tus chanclas.



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