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lunes, 14 de octubre de 2019

Islandia con niños

Mientras preparábamos nuestro viaje a Islandia tenía ciertas dudas de si sería un lugar indicado para viajar con niños, pero a la vuelta lo puedo afirmar rotundamente: ¡Es un país fantástico para viajar en familia! Os cuento todo lo que fascinó a mis hijos de Islandia.
Keldur, antiguo poblado con casas con tejado de hierva

Nuestra ruta de diez días por Islandia en autocaravana ha sido una experiencia única para nosotros. Viajamos con dos niños de 7 y 5 años y la mayor duda que se nos planteaba era si sería seguro para ellos. Leía artículos donde indicaban que la naturaleza era muy salvaje y desafiante, acantilados, tierra hirviente, cascadas con enormes saltos de caída... Todo ello es cierto, pero no para exagerar, todos los lugares turísticos en los que estuvimos pueden visitarse con niños siguiendo las elementales medidas de seguridad con ellos, es decir, cogerlos de la mano en algunos sitios y no dejarlos sueltos haciendo el cafre.

En unos días os dejaré el post de nuestra ruta de forma ordenada, para que identifiquéis en el mapa cada uno de los puntos que nombraremos a continuación.


1. Piscina geotermales:

Coloco este apartado en primera posición, porque a la vuelta del viaje, cuando preguntan a mis hijos qué es lo que más les ha gustado de Islandia, responden sin dudarlo que lo que más les ha gustado han sido las "piscinas de agua calentita". Hay un infinidad de ellas repartidas por todo el país, tanto naturales como artificiales (con enorme toboganes y juegos). En mi post "piscinas y baños geotermales en Islandia" os hablo extensamente sobre todas ellas.





2. Naturaleza con mayúsculas:

Islandia es increíble en sí misma, glaciares, volcanes, paisajes humeantes, cascadas increíbles... No hace falta ni parar en un determinado lugar, simplemente transitando por sus carreteras contemplas maravillas constantes, paisajes que te dejan con la boca abierta. Los niños pueden parecer poco impresionables a los grandes paisajes, pero no es cierto, aunque en principio parecen indiferentes al contemplar por primera vez una maravilla natural, después su imaginación hace de las suyas y eso se traduce en juegos y conversaciones muy curiosas de observar y escuchar. Hay rincones en Islandia, que son difíciles de encontrar en otra parte del planeta y que a los niños les llegan muy adentro.

Ver explotar un géiser:
Esto es algo que se puede observar en pocos lugares. En Islandia hay varias áreas geotermales repartidas por el país donde el agua borbotea y fluye hirviendo desde el interior de la tierra. Mis hijos esperaban nerviosos esos segundos previos a la pequeña explosión del géiser. Es curiso observar esa pompa celeste que surge súbitamente del agua hirviente y se transforma en una columna de agua y humo de más 20 metros.


Géiser Strokkur

Esto se puede contemplar a mayor escala en el área geotermal de Geysir, en el sur de Islandia, en el Círculo Dorado. Pero hay también pequeños géiseres en otras zonas, como por ejemplo en el área geotermal alrededor de la Laguna Secreta en Fludir.

En el norte también podéis encontrar áreas geotermales. En la zona geotermal de Hverir, podréis presenciar preciosos ejemplos de fumadoras y agua hirviente colorida que emana de la tierra. El intenso olor a huevo podrido por los gases de estos lugares, es una de las cosas que hace más gracia a los peques allí.

Hverir


Pasear entre dos placas tectónicas:
La corteza terrestre no es una pieza única sino que consta de varias placas tectónicas que flotan en el magma terrestre, convergen y se rozan entre sí. Es un fenómeno que los niños estudian en primaria, así que tanto para adultos como para niños es un fenómeno interesante. Lo peculiar de este viaje, es que uno de los pocos lugares donde ocurre esta divergencia entre placas a nivel de la tierra, y no en el fondo del mar, es en Islandia, isla que se sitúa a lo largo de la costura entre las placas tectónicas de Norte América y Eurasia. La primera se mueve lentamente hacia el oeste y la última hacia el este, a una velocidad de 2 cm al año, por tanto, si continuase así, dentro de 300 millones de años Islandia podría tener la longitud de Rusia. Donde mejor se observa la línea de la falla entre las dos placas tectónicas, es en la Parque Nacional de Thinvellir, donde se puede pasear en medio de las dos citadas placas.

Paseando por la falla entre dos placas tectónicas

Es toda una lección de geología en vivo, mis hijos me hicieron muchísimas preguntas. Durante el paseo iba a nuestro lado un matrimonio chileno, que se reía de las conversaciones y las preguntas que hacían los peques "mamá, entonces si pongo un pie allí y otro aquí dónde estoy en Europa o en América". Por una de las vertientes de la falla, cae la preciosa cascada Öxarárfoss, donde pasamos un buen rato en su base metiendo los pies en el agua helada y jugando con las piedrecitas.

Cascada Öxarárfoss


Aventuras en las cascadas:
Hay muchísimas cascadas a lo largo de la geografía islandesa, tantas, que muchas no aparecen ni en los mapas. Pero creo que hay cuatro que son fascinantes para visitar con niños por la aventura que suponen.

Gljufrafoss:
Para acceder a la base de esta bonita cascada hay que atravesar el río por un pequeño desfiladero entre las rocas de la montaña, esto para los niños es una auténtica aventura. Lleva botas y ropa impermeable porque la nebulosa que crea el agua de la cascada al caer te pondrá empapado. Como veis en las fotos, no hay que recorrer una gran distancia por lo río, por lo que lo podréis hacer hasta con niños más pequeños, aunque tengáis que llevarlos en brazos.

Foto de la entrada al desfiladero para acceder a la cascada



Seljalansfoss:
En esta cascada la aventura consiste en cruzar la cascada por detrás, por lo que también es un plan muy divertido con niños.
Esta cascada y la anterior, están muy próximas caminando por un sendero a los pies de la montaña, pero os aconsejo aparquéis el coche mejor en el aparcamiento de Gljufrafoss (junto a la entrada del camping), porque en esa zona el aparcamiento es gratuito y sin embargo en Seljalansfoss es de pago.

Camino entra ambas cascadas, puedes ir observando otras más pequeñitas en el trayecto

En la siguiente foto podéis observar el caminito por detrás de la cascada con gente diminuta atravesándola por detrás.


Cuando estás tras la cascada, puedes observarla desde el caminito que queda arriba, o incluso, bajar más hacia la base de la cascada, pero si bajas ten en cuenta que te empaparás seguro. Nosotros por supuesto bajamos y nos empapamos, algo más de diversión para la aventura (teníamos nuestra autocaravana aparcada al lado con ropa seca, así que no había problema).



Skogafoss:
Es una de las cascadas más grandes del país, con 25 metros de ancho y 60 metros de alto. Nosotros nos quedamos a dormir con nuestra autocaravana en el camping que hay justo en su base y fue una experiencia maravillosa, desayunar por la mañana con tan espléndidas vistas fue algo inolvidable. Esta cascada tiene un caminito por el que se puede subir a un mirador hasta su parte más alta (en mis historias destacadas de Instagram podréis ver la subida en video), pero no incluyo en esta lista de diversión para niños esta cascada por ello, es más, mis hijos no quisieron ni subir arriba. La incluyo en la lista porque mis peques se lo pasaron pipa jugando en el río que hay en la base de la cascada.


Donde realmente lo pasaron bien fue en la pequeñas dunas de arena roja que hay en el río, junto al aparcamiento donde aparcamos la autocaravana. Les presté unas botellas vacías y empezaron a hacer pócimas con la arena roja, comidas exóticas islandesas con hiervajos y guaridas secretas en los matorrales. Allí nos pasamos un buen rato, pero era algo que teníamos muy claro, no llevábamos ningún planning y no íbamos a apretar la agenda para ver más cosas (con el tiempo de coche que ello supone) a costa del juego de nuestros hijos, así que si un lugar les gustaba, allí que nos quedábamos el rato que hiciese falta. Habíamos viajado a Islandia para eso, para pasar rato en familia en la naturaleza, no para coleccionar fotos en distintos lugares y salir pitando al siguiente punto.


Aunque os haya hablado de montañas, las tres cascadas anteriores, en realidad, no caen por montañas, caen por los acantilados de lo que era el antiguo litoral. Con el paso de los años el mar se fue retirando de esta zona y, hoy día, el mar se encuentra a unos 5 km de distancia, labrando un nuevo litoral. En la actualidad, estos antiguos acantilados marcan el límite entre las Tierras Altas del interior de la isla (salvajes y vibrantes) del turístico costero sur de Islandia.

Camino de subida hasta el mirador superior de Skogafoss por los acantilados del antiguo litoral

Svartifoss:
Conocida como la cascada negra o la cascada de los órganos, por las enormes columnas oscuras de basalto que la rodean, un fenómeno volcánico único.

 A los pies de Svartifoss

Para los adultos esta cascada tiene una belleza que atrapa, es uno de los iconos del país y emociona estar a sus pies. Para los niños supone un reto llegar hasta ella, porque para contemplarla hay que completar un sendero de unos 45 minutos andando. El sendero es perfectamente practicable para hacer en familia (vimos varios bebés en mochila recorriendolo con sus papás). A nosotros nos cayó encima una buena tromba de agua durante el recorrido y eso lo hizo aun más exótico y divertido (no nos mojamos porque íbamos bien preparados con chubasqueros, botas y pantalones de lluvia). Lo pasamos muy bien conversando de sus cosas con los niños por el camino y contemplando atónitos el paisaje, lenguas de glaciares, ríos, cascadas...

Camino de subida (con una lengua de glaciar al fondo y abajo el camping donde dormimos)

En uno de los puentes del recorrido


Volcanes
En Islandia los peques pueden ver volcanes en distintas variantes y muchos fenómenos relacionados con ellos. No sé que tienen los volcanes que a los niños apasionan, mis hijos me hicieron un montón de preguntas acerca de cómo lanzaban el fuego, de lo que expulsaban... Regresaron hipnotizados por los volcanes islandeses.

En el Cráter Kerio (está en el Círculo Dorado) podréis ver un ejemplo de volcán increíble, porque el cráter del volcán ha sido ocupado por un precioso lago de aguas subterráneas turquesas. Rodeamos el volcán por la cima de cráter y después bajamos abajo a contemplar las aguas del lago y mis peques descubrieron con asombro que había pequeños peces en sus aguas. Fue un sendero muy divertido y que os recomiendo con niños, porque a parte de ser un paisaje increíble, los sitúa perfectamente en el escenario de los que fue un volcán.





Les hablé del volcán de nombre impronunciable, Eyjafjallajökull, que en 2010 estalló y dejó colapsados todos los aeropuertos de Europa por la enorme nube de cenizas que generó (les contamos que su padre se quedó tres días en un aeropuerto alemán donde hacía escala por un viaje de trabajo por culpa del volcán y esa historia hizo que vieran como más real el suceso). Al pasar junto a él por la carretera, las nubes se disiparon y conseguimos ver su cima, les hizo mucha ilusión y no pararon de hacer preguntas sobre lo sucedido.

Cima nevada del volcán Eyjafjallajökull

Después estuvimos en una piscina natural en las faldas de dicho volcán, piscina Seljavallalaug, en este post os hablo de ella, esto sí que fue toda una aventura. El agua de la piscina está caliente gracias a la erupción latente de fuego que hay en el interior del volcán. Los peques en la piscina natural veían caer el agua hirviente por una pequeña cascadita hacia la piscina y todo ello les hacía reflexionar sobre el rugir de la tierra.

 Piscina con agua geotermal Seljavallalaug

Tras bañarnos en la piscina mientras recogíamos las cosas vi a mi hijo de cinco años jugando con la arena, cuando me giro, veo sorprendida que está "construyendo" un volcán. Ya os digo, parece que se dejan llevar y que no les está sorprendiendo nada de lo que ven, pero de repente te das cuenta de que todo lo que están observando va calando en ellos.

Construyendo volcanes en Seljavallalaug

Prosiguiendo el camino por el sur, se llega a los impresionantes campos de lava, uno de los escenarios que más me cautivaron del viaje. Eldhraun, desierto de lava, es un lugar de kilómetros y kilómetros de lava cubierta del mullido musgo islandés, un fenómeno que solo ocurre en Islandia. El "desierto" está formado por la lava expulsada por el volcán Laki en 1783, el volcán destructivo que cambió con su erupción la historia de Europa (la desolación y la hambruna que provocó el cambio climático por su estallido, fue uno de los desencadenantes, unos años después, de la Revolución Francesa).

Campos de lava del volcán Laki 

En esta zona de campos de lava, os recomiendo que paréis en la carretera en Laufskálavarda, una zona donde con las piedras volcánicas, los turistas construyen pequeños montículos. Es todo un reto conseguir piedras para hacer tu montículo sin robarlas a los montículos vecinos. Nosotros pasamos un buen rato con los peques construyendo el nuestro. Otro ejemplo palpable de la destrucción de un volcán.

Construyendo nuestro montículo

En el norte, en los alrededores del Lago Myvatn, hay infinidad de pequeños volcanes, pequeñas montañas negras con la cima en forma de cráter perfectamente definido. Además todo el paisaje es humeante, por los que los niños se pueden hacer una idea clara de todo el fenómeno volcánico.

En el norte con nuestra autocaravana rodeada de pequeños antiguos volcanes en terreno humeante

En esa zona del norte podréis observar otros fenómenos relacionados con los volcanes, como la cueva de lava Grjótagja con su baño termal turquesa en su interior, escenario de Juego de Tronos. Y la gran grieta volcánica que recorre la parte superior de la misma. Mi hijo mayor alucinó con este paraje.

Entrada a la cueva Grjótagja


Grieta humeante sobre la cueva de lava

Tanto fascinaron a los peques los volcanes, que en cualquier parte de la ruta los veíamos haciendo volcanes con arena y piedras. Por ejemplo nosotros estamos alucinados ante la cascada Godafoss en el norte y ellos, pasando de la cascada y al lado "construyendo volcanes".

Cascada Godafoss o Cascada de los Dioses

Construyendo volcanes al pie de Godafoss y pasando de la cascada


Coloridos arcoíris:
El tiempo en Islandia es muy cambiante, por lo que podréis ver arcoíris en muchos lugares, sobre todo entre las nebulosas de las cascadas. Es un fenómeno que a los más pequeños les encanta observar y es otro de los atractivos de Islandia en verano.

Arcoíris sobre el fiordo de Berufjördur (Este de Islandia)

Arcoíris sobre la cascada Gullfoss en el Círculo Dorado

Arcoíris bajo Skogafoss


Hielo y fuego (glaciares junto a volcanes)
El hielo de los glaciares rodeado de un paisaje volcánico sin igual, es algo que a los adultos sorprende porque es difícil de ver en otro lugar de la tierra, pero los niños no quedan indiferentes. Quizás no aprecien la belleza de la misma manera, para ellos son lugares increíbles por el juego que suponen, trozos de hielo en las playas de arena negra junto a las lagunas glaciares. Jugar con trozos de hielo, arena, agua, piedras... es toda una aventura para los peques. Nosotros intentamos en Sólheimajökull hacer el trekking con clampones por el hielo sobre el glaciar, pero no nos dejaron, porque la edad recomendada es a partir de ocho años.

Excursiones contratadas al pie del glaciar con Troll Expeditions (niños tenían descuento)

Mis peques se quedaron con las ganas de excursión por el hielo. En el parking de Sólheimajökull hay varias compañías que hacen las excursiones y lo podréis contratar sobre la marcha, yo esperaría a saber el tiempo que hace en ese momento, no lo haría con antelación, porque el tiempo es muy cambiante y con niños y mal tiempo no subiría por el hielo.

Camino hacia la lengua glaciar Sólheimajökull

Bajo la enorme lengua glaciar Sólheimajökull cubierta de ceniza

En cuatro a visitas de glaciares os recomendamos por supuesto la laguna glaciar de Jokulsarlón con Diamond Beach junto a ella, cuyo paisaje es mágico (nosotros tenemos malas fotos porque el tiempo era pésimo hasta para sacar la cámara). A parte de esta os recomiendo visitar al menos las dos siguientes: Sólheimajökull y la laguna Svínafellsjökull con la lengua glaciar Vatnajökull.

 Laguna glaciar Svínafellsjökull con los trozos de hielo flotando hacia el océano

Hay que tener mucho cuidado con el hielo de los glaciares, tanto si camináis sobre ellos (que solo se puede hacer con excursión con guía cualificado) o como si os acercáis con los niños a jugar a la base de la lengua. Los niños son niños y pretenderán trepar, aunque parezcan zonas bajitas no dejar subir por el hielo y no dejar que se metan bajo las oquedades del hielo en forma de pequeñas cuevas, nosotros cuando llegamos dejamos que nuestros peques entrasen porque parecían compactas, pero pasó un guía y nos dijo que aunque fuesen pequeñas no entrasen dentro, porque el hielo se puede desprender. Pongo la foto para que no repitáis esta acción.

Ejemplo de lo que no se debe hacer, entrar bajo las oquedades que forma el hielo.


3. Animales en Islandia:

Los frailecillos sin duda son uno de los iconos de Islandia, están por todos lados, en souvenirs y en postales de la isla.


Este animal pasa el otoño y el invierno en mar abierto y en primavera regresa a la costa para el apareamiento, anida en las zonas altas de los acantilados y a final de verano, ya cuando sus crías han madurado, regresa de nuevo al mar. Nosotros teníamos planeado visitar los acantilados donde anidan alrededor del 24-25 de agosto, pero en la segunda quincena de agosto los frailecillos ya empiezan a marcharse, por lo que no sabíamos si los podríamos ver.  Se pueden observar en distintas zonas de la isla, nosotros llevábamos anotados dos lugares en el sur, muy próximos a la localidad de Vík í Myrdal, los acantilados de Kirkjufjara Beach y Reynisfjara Beach (la famosa playa de arena negra con columnas de basalto). Tuvimos suerte. ¡Los vimos en este último punto!

Columnas de basalto de Reynisfjara Beach

Nos tendimos en la arena negra de esta singular playa y allí los observamos en su ir y venir. Iban a pescar desde los acantilados al mar, en busca de pescado fresco para sus crías. Son muy graciosos, vuelan de forma muy torpe, aletean mucho, parece que les cueste mantenerse en el aire.

Otro de los animales más característicos de Islandia🇮🇸 es el cabello islandés. Es una raza indígena y autóctona del país, por ello está prohibida la entrada de caballos del exterior, para poder preservar la raza y que no se mezclen. Por las tierras despobladas del centro de la isla hay manadas salvajes y en las granjas pacen mansamente. Son otro de los sellos de identidad del país. Son muy pequeñitos y amigables con los niños.

Caballos islandeses junto a la iglesia Víðimýrarkirkja

Por toda la isla los podréis ir viendo en las granjas. Podréis montar a caballo en muchos lugares, pero los precios para el bolsillo español son desorbitados. Nosotros llevábamos anotada una granja que encontramos por internet, donde vimos que los precios para los paseos para niños no eran tan caros como en otras webs. La wed se llama Kalfholt Horse Riding y la granja está próxima al pueblo de Hella. Al final no pudimos ir porque a última hora decidimos cambiar el itinerario y ya no pasábamos por ese lugar, pero os dejo la info por si os sirve.

En cualquier granja podréis ver caballos, pero es un poco violento parar a verlos si la granja se dedica a dar paseos a turistas y vosotros no tenéis pensado dar el paseo. Os recomiendo un precioso lugar para ver caballos islandeses y donde los peques podrán darles hierva para comer y acariciarlos tranquilamente. Junto a la Iglesia Víðimýrarkirkja, hay un pequeño cercado con varios caballos y es un lugar ideal para pasar un rato junto a ellos.

Iglesia Víðimýrarkirkja

La iglesia Víðimýrarkirkja es típica construcción islandesa en madera recubierta de turba y hierba para aislar del frío. Una maravilla visual y fotogénica. En la foto veis a mis niños con un gato que querían llevarse a casa "mamá aquí en invierno hace mucho frío, con nosotros estará mejor".

Otro animal que llama mucho la curiosidad de los niños son las ovejas. Hay muchísimas en Islandia, de hecho hay más ovejas que habitantes en la isla. Tienen hierva para comer por doquier, por lo que están por todos lados y, lo curioso, es que siempre van acompañadas, nunca vimos a una oveja sola, siempre van en pareja o en grupos pequeños ¿Será que unas cuidan de las otras?


Observar en libertad en Islandia a las ballenas es otro top de la isla. Nosotros teníamos nuestras dudas de si hacer esta excursión para divisar ballenas, porque no veía a mis hijos, con lo inquietos que son, dos horas en un barco para ver el lomo o la cola de una ballena. Pero en la ruta conocimos a una familia con niños, cuyo hijo había quedado enamorado de la excursión y de las ballenas islandesas. Los tours se suelen hacer en el norte, en Husavik, os dejo este post del blog "Mi mundo en una maleta" donde lo explican muy bien.

Imagen del blog "Mi mundo en una maleta"



4. Parques de juegos:
Como en la mayoría de países fríos, en Islandia hay muy buenos parques infantiles. Los pocos rayos de sol que salen durante el año, son muy bien aprovechados y los parques se llenan de niños para disfrutar del buen tiempo ocasional. En casi todos los pueblecitos hay estupendos parques infantiles para pasar un buen rato, con colchonetas gigantes, columpios...

 Parque infantil de Blönduósbaer (en la entrada de la piscina pública)

Parque de  Kirkjubæjarclaustur 

En  Kirkjubæjarclaustur, un pueblecito del sur que sirve de paso a los turistas que visitan el sureste, el parque infantil se encuentra frente a la piscina pública del pueblo. Nosotros pretendíamos pasar la tarde en la piscina termal porque ese día fue uno de los más lluviosos que vivimos en la isla (solo tuvimos dos días de lluvia) y pensamos que pasar la tarde allí sería divertido y nos quitaría del mal tiempo. La lluvia nos dio una pequeña tregua a medio día, paramos a comer en la puerta de la piscina en nuestra autocaravana y mientras yo preparaba la comida, los peques disfrutaron saltando en la enorme colchoneta multicolor. Después nos bañamos durante toda la tarde en la piscina bajo la lluvia, una sensación muy relajante.


Tras salir de la piscina fuimos a Kirkjugojf , un paisaje muy curioso.  El enfriamiento de la lava de las erupciones genera paisajes únicos y algunos de los más llamativos son las formaciones de basalto. Junto al pueblo de Kirkjubæjarclaustur se encuentra este lugar. Columnas de basalto en forma de hexágonos y pentágonos seccionadas, que forman un curioso suelo, de ahí su nombre "suelo de iglesia". No es ningún parque infantil, pero lo dejo en esta sección porque los peques pueden pasar un buen rato corriendo por allí y buscando la pieza octogonal que al parecer hay mezclada entre todas las demás. ¡Nosotros creo que la encontramos!



5. Visita a una Central Hidroeléctrica:
La central hidroeléctrica se encuentra en la zona del Círculo Dorado, en el sur de la isla. Es un lugar muy interesante para adultos porque puedes observar con tus propios ojos como se genera la energía eléctrica a través del agua. Pero además, la central tiene un centro de visitantes gratuito interactivo para niños, Powering The Future, donde los peques lo pasan genial jugando a los distintos juegos interactivos que tiene.




Mis hijos se lo pasaron bomba allí haciendo explosiones con los electrones y transformado su esfuerzo físico en watios. De hecho, los primeros días preguntaban que si íbamos a volver otra vez. Yo tengo que confesar que si hubiese ido sola no me hubiese enterado de casi nada, pero mi marido es experto en el tema y nos explicó todo con detalle, nos encantó esta visita. Además puedes tomar un café o un chocolate de forma gratuita mientras los peques juegan.

6. La autocaravana:
Para mis hijos fue una de las cosas más especiales del viaje. Dormir en los sacos de dormir en ese pequeño espacio todos juntos, jugar por los recovecos secretos (su habitación se comunicaba por un túnel bajo su cama con el maletero), comer mirando por la ventana, pintar en la mesa durante los trayectos y hasta tirar de la cisterna (tiene un sistema curioso je je), eran pequeñas aventuras diarias que recordarán siempre. La ruta en autocaravana por Islandia es muy cómoda, pero además con niños es todo un plus.



7. Comida en Islandia:
Islandia es un país caro, comer en restaurantes a diario allí no es para todos los bolsillos. Por tanto, os podréis preguntar qué tal es la comida en el país viajando con niños. Pues bien, Islandia no tiene mucha variedad de comidas, ni siquiera platos típicos como tal. Si habéis leído información, habréis visto que lo más típico en su capital es comer un perrito caliente y eso os da una idea de la poca gastronomía que manejan por esos lares. Allí se come mucho fast food, comida que nosotros tratamos de evitar en la medida de lo posible, pero que hay que reconocer que a los niños les encanta. Hay muchas casetas ambulantes de comida rápida, no demasiado cara, por muchos de los lugares más turísticos.

Pescado seco

En nuestro caso preparamos la comida en la autocaravana casi todos los días. Yo no me llevé muchas cosas de España, solo metí en la maleta facturada algo de jamón, latas de pescado en conserva, bricks de tomate frito y poco más. Por ejemplo, hicimos lo más socorrido, pasta con tomate y atún (la pasta la podéis comprar allí, pero llevaros los bricks de tomate español porque allí el tomate no sabe igual y a los peques puede que no les guste), arroz a la cubana, ensaladas... Me llevé chorizo fresco embasado al vacío, laurel, ajos, una cebolla y lentejas para hacer un guiso de lentejas, que en un día de lluvia nos supo a gloria. Allí compramos las típicas comidas islandesas como salmón, bacalao, hamburguesas de ternera, pescado seco, salchichas típicas... (no son platos económicos, pero queríamos probar la comida local). Os sorprenderán las extensas variedades de skyr, yogurt islandés, que existen, a mis hijos les encantó el de Creme Brulée, el de Stracciatella y vainilla.


Muchas variedades de Skyr


El supermercado era un poco más caro que en España, había cosas casi igual de precio y otras bastante más caras (entre un 15-40% más caro).

Solo almorzamos en dos restaurntes, uno en Vík y Mýrdal y otro en Reikiavik.

En Vik almorzamos en un restaurante junto a la gasolinera N1 y el supermercado Kronan (donde después hicimos una extensa compra), se llamaba Víkurskáli (calle Austurvegur 18). Es un local bonito, como un típico dinner americano de carretera, con unas vistas preciosas de los trolls de roca de la playa de Reynisfjara. Allí hay guisos de carne, hamburguesas y algunos platos vegetarianos.





En Reikiavik lo más típico es comer un perrito caliente en un puesto callejero (Baejarins Beztu Pylsur), que está en la calle Tryggvagata 1, frente al famoso edificio de conciertos Harpa. Hasta Bill Clinton paró a comer un perrito en este establecimiento. Nosotros no fuimos, porque ya habíamos comprado en el supermercado los perritos del país y no nos apetecía comerlos de nuevo. Mis hijos querían fish and chips y yo elegí este local de Reikivik para degustarlo,101 Reykjavik Street Food, un local junto a una de las calles más animadas de la ciudad.


Todos los platos allí cuestan lo mismo, 1650 ISK, así que los peques pidieron sus fish and chips y nosotros sopa de marisco y sopa de langosta (también típica islandesa). Las sopas las servían en vasos de cartón, había mesas altas para sentarse dentro y una terraza fuera, todo estaba muy rico y a precio correcto.


8. Ropa en Islandia:
Aunque sea verano en Islandia puede hacer frío, sobre todo en determinadas zonas, aunque también puede hacer buen tiempo y la lluvia puede sorprenderte en cualquier momento. Por tanto, lo ideal es llevar ropa en capas, camiseta de manga corta, sudadera o polar y chaqueta. Nosotros llevamos dos chaquetas cada uno, una impermeable cortaviento y otra tipo chaquetón más gordito (sobre todo porque si llueve mucho, es importante tener dos chaquetas para poder cambiarse). Si llevas gorro, guantes y bufanda también te pueden servir en cualquier momento.

Nosotros llevamos botas de montaña de goretex. Para los niños llevamos dos pares de botas distintos y unas botas de agua de las de nieve (forradas por dentro de borreguito); y aun así tenía que estar cada dos por tres secando plantillas (llueva o no a los peques le encantan eso de meterse en el agua de los ríos, arroyos o en los charcos y no calculan hasta donde les llega el agua). Súper importante la ropa impermeable, pantalones impermeables incluidos.

Foto con la ropa impermeable (chaqueta, pantalón y botas) en el espectacular cañón Fjadrárgljúfur

Aunque pueda hacer frío, no te confundas, es fundamental llevar el bañador, la toalla y las chanclas para bañarte en alguno de los baños o piscinas termales que hay por el país.

Y esto es todo, es un resumen de lo que, a ojos de mis hijos, les pareció más impresionante de Islandia y también añado algunos detalles que os pueden interesar si viajáis con ellos. Espero que os haya servido.

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